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Yoga, la revolución es para adentro

Actualizado: 25 feb 2025


El yoga es una de las sabidurías ancestrales y modernas más mal intrepetadas que conozco.



Empiezo por lo que primero me sale y es, lo que no es:



Yoga no es una disciplina sacrificada para tener más salud física y “desconectar” de la realidad.



Yoga no es una repetición de secuencias o respiraciones de fuego para tener visiones psicodélicas.



Yoga no es cantar hare Krishna vestido de blanco, no es apoyarte cuarzos en los chakras, no es una dieta vegana.



Para mi, “Yoga” trasciende toda la forma, porque no es la práctica quien lo define. Las prácticas son simplemente distintos mapas inventados por humanos que están, como vos, como yo, en la búsqueda de la verdad. Y como verdad me refiero al verdadero autoconocimiento, tan profundo, que puede darnos la sabiduría del universo entero.



La filosofía aplicada es lo que sustenta al yoga.


La filosofía del buscador incesante de la verdad. El amor a la sabiduría.

No es una filosofía intelectual, ya que busca trascender la mente.

Es una búsqueda de una verdad trascendetal, natural, orgánica, unificadora con todo lo que convivimos. Una filosofía sin razón, sin juicio.


Podríamos decir que, la filosofía es la práctica, el sentimiento logrado por dicha práctica es Yoga.



Ahora, la aplicación de esa filosofía puede variar tanto como fuiste educado, o según como te encuentre el día. Porque dios puede estar en todo lo que hagamos. No hay que seguir una secuencia, un mantra, vivir despojado ni meditar 4 hs por día para conocerte. Es la conciencia y la intención de la acción lo que hace que el Yoga sea Yoga. Es el darnos cuenta y tomar responsabilidad de mirar hacia adentro lo que hace yoga.



Saber o entender sobre un tema, ayuda mucho, pero la práctica de convertirlo en sabiduría es otra historia. Ahí, cuando se fusiona mente cuerpo y espíritu sucede el Yoga.



Podríamos decir que,


Si no hay conciencia, no hay Yoga.


Y hasta me animo a decir que, estos dos son sinónimos.



Ahora bien, se inventaron ciertos moldes para “entrenar” la conciencia, entrenar yoga.


Se canalizaron distintas formas. Estas formas están relacionadas a distintas estructuras de la personalidad, a la que lo llamaron las distintas ramas del yoga.


Hatha para los corporales, Raja para los muy disciplinados, Bhakti para los devotos y emocionales, Jnana para los intelectuales, Karma para los serviciales y trabajadores, Tantra para los muy terrenales, etc.


Yo pienso, que estudiar estas ramas, las distintas búsquedas de personas que se entregaron al Yoga, nos ayuda muchísimo a entender la Filosofía de yoga, la filosofía no es más que, una manera de ver las cosas.


La paradoja es, que estudiando lo que nos dijeron otras personas, surge una manera muy propia de auto practicar. Lo otro es inspiración.


Por ejemplo. Y a ver si de esta manera se entiende mejor. Yo puedo estudiar una filosofía de un tal hombre que proclama que la sexualidad es la única manera de llegar a dios. Bueno, yo como buscadora de la verdad, voy a intentar cuestionar, sin buscar tener razón, esa filosofía con todo mi esfuerzo y discernimiento intelectual. Puedo llegar a la conclusión de que podría ser así o de que no es así. Pero es la práctica del proceso de cuestionamiento y reflexión lo q hace el yoga. No es ni la sexualidad, ni el conocimiento, y mucho menos repetir las palabras de esa persona. La práctica es simplemente el cuestionar sin reaccionar, y ver si hay alguna reacción propia al observarlo (que probablemente la haya).



Me animo a decir entonces que, tu yoga será solo tu yoga.


El molde o mapa q uses, será el que más te sirva. Hasta te podes inventar el tuyo.


La excusa es para observarte.


La revolución es para adentro, y sos vos con vos. Nadie te puede decir cómo practicar conciencia. Porque básicamente, quien más que vos sabe cómo conocerte?



El enemigo es claro, y es que nos enseñaron a repetir como loros las verdades de los demás, y ahí está el anti yoga.


Esa es la trampa. Esa nos quita la inocencia de descubrirnos. Porque si ya está todo dicho, para que voy a decir algo? Porque si la medicina me dice, la psicología me dice, la física, la política, la economía, el mismo yoga, me dice que tengo que vivir de tal manera para hacer las cosas “bien”. Dónde está la parte que me busco? O peor, donde está la parte que me encuentro?



Y creo que a estas alturas te habrás dado cuenta que esto que te presento, aunque intente ser lo más imparcial que pueda, no deja de ser MI Yoga.


Mi yoga tiene que ver con esto, pero tu yoga puede ser lo otro.


Tu yoga puede ser, por ejemplo, encontrarte bailando, o leyendo, o cocinando, o corriendo, o rezando. Bueno, ya me contarás.



Y mi misión, aunque a veces pueda pecar de sapiente, no es más que mostrarte algunos de los mapas que sí ya se inventaron (como un Pinterest para un artista) para que te animes a cuestionarlos y redescubrirte en el único viaje de la conciencia que es UNO, y es tuyo, te invito a estudiar una filosofía que trasciende la forma, que lo único que busca es iluminar y quitar los velos que nublan la realidad única de quienes somos.



Según yo, un viaje hacia el REAL autoconocimiento.



Mi propuesta, mi filosofía, se llama DESCUBRIENDO LO INVISIBLE.


Es una invitación a que te descubras,

A que te conozcas,

A que encuentres tu propio Yoga.


Gracias por leer.





 
 
 

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© magdalena basualdo

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